FECHA: 8 de Noviembre de 2020
TEXTO : Isaías 49:1-6
INTRODUCCION:
Busque en su biblia y leamos juntos Isaías 49:1-6
A) Este pasaje
describe la obra del siervo de Jehová. El siervo es una clara referencia a nuestro Señor Jesucristo, pero
también dentro de este pasaje podemos encontrar principios que son útiles para
nosotros acerca del servicio a Dios. Nosotros, como el pueblo de Dios, debemos
tener presente que hemos sido llamados a ser instrumentos en las manos de Dios
debemos tener presente que somos siervos de Dios.
B) Concepto de Siervo: es
un esclavo. En la antigüedad la esclavitud, la servidumbre, fue aceptada como
algo natural en la sociedad. El trato a los siervos variaba en las diferentes
civilizaciones.
Algunas eran de ellas eran muy crueles y duras con los esclavos. Entre los israelitas también existió la institución de la
servidumbre aunque la Ley de Moisés impuso
ciertas restricciones y obligaciones de los amos para con ellos, y siempre se
les recuerda a los israelitas que ellos también fueron oprimidos en Egipto, por
lo que se les pide un comportamiento humano con sus siervos.
C) Ahora entiendo que esta palabra siervo por más que uno de su
significado bíblico no puede ser entendida por completo por el contexto que nos
toca vivir, si bien por allí leemos noticias acerca de gente en condiciones de
esclavitud, no podemos dimensionar por competo el significado de la palabra.
Tal vez debamos emplear otra imagen en nosotros para poder asimilar lo que
significa ser un siervo, un instrumento de Dios. Pensemos en un empleado, una persona que trabaja para otra persona
o para una institución. Obviamente hay marcadas diferencias entre un
esclavo y un empleado, pero considero que de alguna manera nos puede servir pensar
en un empleado. Y más si lo somos en nuestro ámbito secular. ¿Me va
entendiendo?, Usted como empleado ¿está obligado a cumplir con su tarea? ¿Qué
pasa si no lo hace? ¿Tiene responsabilidades que debe llevar a cabo como
empleado? Muchos de nosotros somos responsables en nuestro trabajo secular de
empleados, ¿Por qué a veces cuesta llevar esta imagen a la Iglesia? Y más si
estamos al servicio del Señor.
Dios nos da la posibilidad de ser parte de algo, de ser parte de su
obrar en el mundo. Somos siervos de Dios y al considerar esto en este día debemos
tener en cuenta que nuestro servicio
implica:
I) Un Llamado de parte Dios
·Isaías 49:1-3 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el
vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. Y puso mi
boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta
bruñida, me guardó en su aljaba; y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque
en ti me gloriaré.
Es muy interesante notar como a través del Antiguo Testamento hay
evidencia de que Dios llama a su pueblo para servirlo. No es que el Señor
necesite de nuestro servicio para ser Dios, sino que el Señor nos da la posibilidad de ser parte de su
obrar en el mundo. La verdadera madurez del creyente surge cuando acepta este
llamado.
A) Separado de
una manera especial: “me llamó desde el vientre,
desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria”. Esto nos demuestra
que Dios no improvisa sino que prepara todas las cosas. Dios tiene una tarea
para cada uno de nosotros en el ámbito en el cual interactuamos, todos aquellos
que componemos su Iglesia somos siervos de Dios. Doto a cada uno de nosotros
con dones, capacidades y recursos, ¿Cómo estamos utilizando lo que Dios nos
concedió?
“Me llamó desde el vientre” esta frase nos hace recordar:
·Jeremías 1:5
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te
santifiqué, te di por profeta a las naciones.
· El apóstol Pablo en Gálatas 1:15-16 “Pero cuando agradó a Dios, que me apartó
desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en
mí, para que yo le predicase entre los gentiles,
El pasaje del libro del profeta Isaías habla de dos elementos presentes
en estos versículos: elección y misión. Así como Dios llamo desde el vientre de su madre a Jeremías y a
Pablo, de la misma manera Dios nos eligió y llamo no solo para ser sus hijos, su pueblo, no
solo para ofrecer la exclusividad de sus bendiciones; sino también como
servidores, para que al servirle, los
demás pudieran conocerlo como el Dios verdadero. Un pueblo apartado para una
tarea especial, un pueblo que sea un instrumento, un canal de la Gracia,
Misericordia y Amor de Dios al mundo, eso es lo
que somos. Es nuestra identidad.
Somos sus hijos, amen. ¿Hemos dispuesto nuestra vida
para servir a Dios?
B) Nos prepara
de una manera especial:
Versículo 2 Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la
sombra de su mano; y me puso por
saeta bruñida, me guardó en su aljaba
Somos instrumentos de Dios y aquí se nos compara con una espada aguda (en la versión Biblia Al Día "Hizo de mi boca una espada afilada") y con una saeta bruñida
(bruñida: flecha, que brilla por haber sido frotada o pulida. tiene filo ).
Es alentador saber que cuando el Señor llama al servicio también nos
capacita para la tarea.
TRANSICION: Somos siervos de Dios y al considerar esto en este día debemos tener en
cuenta que nuestro servicio implica:
II) Ser
Sostenidos por Dios
A) Nos protege
de manera especial: note usted la frase v 2: “me
cubrió con la sombra de su mano”
Una vez más se nos alienta con la
promesa del Señor en cuanto a su protección y su cuidado.
Recordemos las palabras de Jesús:
- Mateo 6:31-33
No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o
qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro
Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas.
Buscar el reino de Dios y su justicia implica poner nuestra vida al
servicio del Señor.
B) sostenido en
los momentos de desanimo
- Vs 4
Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he
consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa
con mi Dios.
1) ¿Quién no ha tenido pensamientos de profundo desaliento? La impresión
de que «no se está haciendo nada», que se pierde el tiempo trabajando en la
obra de Dios, haciendo el bien a otros, que se gastan «inútilmente» las propias
fuerzas.
Todos pasamos por momentos en que nos parece haber trabajado en vano. En
que sentimos que no hay ningún resultado porque no vemos los cambios que
quisiéramos o las cosas no se dan como pensamos, pero debemos recordar y reconocer
en esos momentos que nuestra recompensa viene de Dios. Que más allá de los
resultados que uno siempre espera, más allá de todo eso debemos ser fieles
servidores de nuestro Dios
- Colosenses 3:23-24 Y todo lo que hagáis, hacedlo de
corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor
recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
- 1Corintios 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
TRANSICION: Somos siervos de Dios y nuestro servicio implica:
III) Ser
Enviados por Dios (V.6)
- Isaías 49:6
dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las
tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te
di por luz de las naciones, para que
seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.
A) Dios tiene planes de salvación
para todas las personas.
Nosotros tenemos parte en esos planes: hemos sido llamados a ser luz.
Cumplir con esos planes implica ser servidores fieles de Dios.
- Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del
mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
B) Pero también hemos sido llamados a caminar en buenas obras
- Efesios 2:10 Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para que anduviésemos en ellas.
Esas “buenas obras” son tu servicio. Esa es nuestra identidad. Siempre
que sirves a otros de cualquier manera, verdaderamente estás sirviendo a Dios y
cumpliendo uno de sus propósitos para
nuestras vidas.
Caminar en buenas obras implica
ser servidores fieles de Dios.
CONCLUSION:
El Vs 3 afirma: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré.
En este versículo, Isaías, nos hace saber que somos propiedad de Dios “mi siervo eres”. Eso nos da sentido de pertenencia divina. Nos hace sentir parte de Su familia. Nos hace parte de la casa de Dios. Pero también nos hace parte de su obra en el mundo, de sus planes de salvación para todas las personas. Que Él nos diga “mi siervo eres” debe generar en nosotros un eterno sentido de gratitud, pues Él nos considera de Su propiedad y nos garantiza Su respaldo. Su propósito eterno fue, es y será el mismo. ¡¡Glorificarse en nosotros!! Él es un Dios de gloria que quiere mostrarse en nosotros y a través de nosotros. Hoy Dios te dice: “mi siervo eres… porque en ti me gloriaré”.
¿Quieres que el nombre de nuestro Señor sea glorificado?
Entonces pongamos, según nuestros dones, capacidades, recursos, nuestras
vidas al servicio del Señor.
Dios los bendiga

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