FECHA: 1 de Noviembre de 2020
TEXTO: Isaías 44:21-22
INTRODUCCION:
1) LEEMOS TODOS:
·Isaías 44:21-22 “Acuérdate
de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no
me olvides. Yo deshice como una nube
tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí”
En estos versículos encontramos parte de la
bendición de Dios hacia vuestras vidas, por el solo hecho de ser su pueblo.
2) Contexto: Los versículos 9 al 20 presentan la condición
de aquellos que ponen su confianza en imágenes, se los describe como personas
con ceguera espiritual, falta de
esperanza y seguridad.
En contraste los que forman parte del pueblo de
Dios, los que eligen confiar en el único Dios pueden contar con las
bendiciones que son descriptas en estos
pasajes que hemos leído.
INTERROGATIVA:¿Cuáles son esas bendiciones?
TRANSICION: estos versículos nos hablan de:
I) El Perdón.
Isaías 44:22
Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados;
Otra versión: (BLS) Yo hice desaparecer tus faltas y pecados
como desaparecen las nubes en el cielo.
A) El perdón de Dios es esencial para nuestra
vida. Es indispensable ¿Por qué necesitamos
el perdón?:
Porque la paga del pecado es muerte, porque el
pecado nos trae culpa, nos roba el gozo, estorba nuestra paz interior, nos
aleja de Dios porque él es Santo.
Por esto podemos afirmar que el perdón de Dios es algo indispensable
en nuestra vida.
B) Se define al perdón (bíblicamente) como: el
acto voluntario de pasar por alto una ofensa, como si nunca hubiese existido. El perdón es un acto de
amor, Misericordia y Gracia. No podemos ganar el perdón de Dios. Dios ha tomado
siempre la iniciativa. Solo podemos recibirlo por la fe, por medio de la Gracia y
Misericordia de Dios.
1) El perdón es uno de los temas principales de
la Biblia. Desde la historia de Adán y Eva en el libro de Génesis y a través de
las Escrituras vemos a muchas personas que pecaron y cometieron grandes
errores. Pero también podemos leer la manera en que el Señor mostro su Gracia y
Misericordia sobre sus vidas perdonando y restaurando sus vidas.
2) La biblia nos dice que todos necesitamos el
perdón de Dios. Todos hemos cometido pecado:
·Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra,
que haga el bien y nunca peque.
Dios le decía a aquel pueblo de Israel, como nos
dice a nosotros hoy: “Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla
tus pecados”. Qué bueno es saber que Dios está dispuesto a perdonarnos.
Pasajes:
· Salmo 86:5 Porque tú,
Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los
que te invocan.
· Salmo 103:10-11 No ha hecho
con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a
nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
· Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en
pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
C) ¿Cuál es nuestra parte?
1)
Confesar
- Salmo 32:5 Mi
pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis
transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
- 1 Juan 1:9 Si
confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Necesitamos aceptar en humildad delante del Señor
que hemos fallado y hemos hecho cosas que van en contra de su Voluntad y deseo
para nuestras vidas. No hay absolutamente nada que podamos confesarle que el
Señor no pueda perdonar. Él conoce todo y ya lo sabe. Para nosotros
este paso de confesión abre la puerta
para que su perdón fluya y nos alcance.
2) Arrepentirse
No basta con confesar y reconocer. Debemos
arrepentirnos, es decir debe existir un cambio de mente, un deseo de mejorar,
un retorno, un rechazo del pecado para regresar a Dios. El arrepentimiento nos
impulsa a hacer los cambios necesarios para comenzar a actuar como Dios quiere.
No lo dude ni por un momento, simplemente póngase en
las manos de Dios, confiese su pecado, disponga su corazón para Él y notará los
cambios que se irán produciendo en su vida. El Señor perdona, Él es también
quien transforma nuestras vidas, a nosotros tan solo nos resta cooperar con su
obra a nuestro favor.
D) Perdónese … Dios ya lo
perdonó
Deje de acusarse, ya es tiempo de dejar de prestar
oído a satanás. Su propósito es frustrar nuestro crecimiento espiritual,
mantenernos bajo ataduras emocionales, bajo la culpa. Él quiere destruir el
propósito de Dios en nuestra vida, separarnos del señorío de Jesús.
Dios ya
perdonó. Si usted con sinceridad de corazón reconoce su pecado, lo confiesa
delante del Señor, busca su Gracia y misericordia, se arrepintió, Dios nos
perdona. Las culpas son cargas pesadas que detienen nuestro progreso y nuestra
bendición.
Si Dios ya nos ha perdonado, ¿Quiénes somos nosotros
para no perdonarnos a nosotros mismos? Cuando no nos perdonamos a nosotros
mismos, invalidamos el sacrificio de Jesús. Él pagó con su vida para que
pudiéramos ser perdonados. Para nosotros, los hijos de Dios, la culpa
prolongada es algo inútil. ¿Te estoy invitando a perdonarte? Sí. Jesús pagó con
su vida por ese perdón. Y su sacrificio fue suficiente. Todo pecado y culpa ha
sido cubierta con su sangre.
Bendito sea el Señor
nuestro Dios porque ofrece el perdón de nuestros pecados, rebeliones,
transgresiones a nuestra vida.
E) El Señor nos redimió
Vs 22 “Yo
deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí,
porque yo te redimí”
Para que entendamos redención significa que Dios nos
salvó, nos liberó, nos rescató que el Señor nos compró.
Por nuestras propias fuerzas, méritos o recursos
nunca hubiésemos podido hacer esto, por
eso el Señor en su misericordia lo hizo.
La biblia declara que:
·1 Pedro 1:18-19
sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,
la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o
plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y
sin contaminación,
Dios no dio redención en Cristo Jesús, del pecado y
sus consecuencias, ahora pertenecemos al reino de Dios, nos ha dado perdón,
salvación, nos dio libertad. ¡Qué gozo más grande!
TRANSICION: otra bendición que poseemos como pueblo de
Dios es:
II) El Servicio.
Isaías 44:21
Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides.
A) “Acuérdate”, “Recuerda” esta palabra nos lleva a pensar que el
pueblo de Israel se olvidaba de Dios una y otra vez. Implica que ese pueblo
perdía de vista la presencia de Dios como también lo hacemos nosotros en
nuestra vida. Una y otra vez Dios tiene que recordarnos que él nos escogió como
siervos suyos. Una y otra vez tiene que recordarnos para que estamos en este
mundo para ser servidores suyos.
1) siempre se ha pensado que el servicio a Dios
es una responsabilidad, pero poco se la considera como una verdadera bendición
¿lo cree usted así? Estar al servicio de Dios designa una actitud frente a Dios,
describe una manera de vivir en adoración, obediencia, agradecimiento y
fidelidad.
Es una tremenda bendición para nuestra vida ser
siervos de Dios, porque nos da la oportunidad de participar en su obrar en el
mundo, permite que nuestras vidas tengan un sentido, una satisfacción interior.
2) Todos
somos siervos: La palabra siervo significa esclavo (doulos). La idea en la Iglesia de Cristo es que aun habiendo obtenido su carta de libertad decide servir
a su Señor por amor y agradecimiento. Describe a alguien que está sujeto a la
voluntad de su Señor, y totalmente a la disposición de él.
B) Nuestro Modelo: Jesucristo.
· Marcos 10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser
servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Si usted se detiene a considerar esta declaración es
algo impactante. Cuando Jesús se tomó el tiempo para decir que había venido a
hacer lo hizo de una manera sencilla y concreta (servir y dar) .Jesús la imagen
del Dios invisible, el primogénito de toda creación, vino a servir. Y nosotros
el pueblo de Dios no podemos esperar
hacer otra cosa. Somos servidores de Dios. Somos sus siervos. Y esto es una
gran bendición.
C) Todos somos servidores: Debe haber en
nosotros el pensamiento de que en la Iglesia todos somos responsables. No
tengamos esa idea que hay en el mundo “el otro lo hará”.
La Biblia señala que la iglesia, nosotros, somos el
Cuerpo de Cristo.
·Romanos 12:4-5 Porque
de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros
tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en
Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
·Efesios 4:15-16 sino
que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza,
esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por
todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia
de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
¿Alguna vez ha golpeado un dedo y no ha podido
usarlo? Es incomodo ¿verdad? Ahora, Imagínese como afecta al cuerpo de Cristo
cuando unos de sus miembros no usan sus dones. ¿Cómo afecta a los demás
hermanos de su iglesia cuando usted no utiliza las capacidades que Dios le ha
dado? La
utilización de los dones se transforma en servicio a Dios, reflejado por medio
del servicio a los hermanos y al prójimo
D) Dios nos hace un llamado a ser siervos, a ser
servidores. ¿Dónde? En el hogar, en el trabajo, en la iglesia donde quiera que
Dios te haya puesto. El servicio es acción, si
se queda en las palabras no es servicio.
Pasajes:
- Efesios 6:6-7
no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres,
sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;
sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres,
- 1Pedro 4:10
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como
buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
- 1 Corintios 15.58 “Así que, hermanos míos amados, estad
firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que
vuestro trabajo en el Señor no es en vano”
El servicio es acción, si
se queda en las palabras no es servicio. Bendito sea el Señor que
nos da la bendición de ser sus siervos.
CONCLUSION:
El profeta en el Vs 23 exclama un cántico de alabanza a Dios
Vs 23 “Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo
hizo; gritad con júbilo, profundidades de la tierra; prorrumpid, montes, en
alabanza; bosque, y todo árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y
en Israel será glorificado”
A) Dios a través del
profeta instruye a los cielos y la tierra a cantar y gritar. Instruye a las
montañas y a todos los árboles del bosque a echarse a cantar. ¿Cuál es la razón? el motivo es que Dios ha redimido a su pueblo. Nuestra
reacción no debería ser menos que esto, nuestra reacción debería ser de adoración, de gratitud, de gozo, de canticos por lo que Dios hizo por nosotros,
porque somos sus hijos, porque somos su pueblo y podemos experimentar la bendición
del perdón y la bendición de poner nuestra vida en servicio a Dios.
Dios los bendiga